sábado, 11 de junio de 2011

'There's no place like home'

'There's no place like home' (No hay otro lugar como el hogar). Esta es la frase que decía Dorothy al final de 'El Mago de Oz' para poder volver a casa, mientras golpeaba tres veces sus zapatos de rojos rubíes. Y éste ha sido el 'leit motive' del 'Gateway to the West Days', la considerada Fiesta Mayor de Blair (Nebraska).

Hoy ha sido mi último día como 'Periodista en Nebraska' y que mejor manera para finalizar mi 'corresponsalía' que ir a una de las fiestas locales más importantes en la ciudad de Blair, el 'Gateway to the West Days'.

Como bien indica su nombre en inglés, 'La Puerta a los Días del Oeste', es la conmemoración y celebración de la fundación de Blair, allá por el año 1884, por parte de los primeros colonos, provenientes mayoritariamente de Dinamarca.

Coincidiendo con el primer o segundo fin de semana de junio, los habitantes de Blair organizan un sinfín de actividades para todos los gustos y edades, pensados para compartir unos con otros unos buenos momentos de fraternidad y amistad.
Entre todas las actividades, cabe destacar la barbacoa en el parque municipal amenizado con música jazz, la muestra de coches antiguos, la maratón, la fiesta de la cerveza y los 'hot dogs', y un largo etcétera.

No obstante, el acto más multitudinario y esperado por todos es el desfile, 'parade' como le llaman ellos, en el cual representantes de varias asociaciones, organizaciones y entidades locales se pasean montados en vehículos adornados por la calle principal luciendo sus mejores galas.
El desfile finaliza con una gran 'Guerra de Agua' en la que los coches de bomberos de la ciudad mojan al personal con sus mangueras, y una vez secos se trasladan al parque para celebrar el fin de fiesta comiendo y bailando.

Y eso es Blair y, por extensión, Nebraska, un estado del centro de los Estados Unidos, donde el sentimiento patriótico y de pertenencia a un país y una tierra entre sus habitantes está fuertemente arraigado y construido sobre los cimientos de su Constitución y sus más preciados valores.
Y eso, eso es todo amigos... Ha sido un placer compartir con todos vosotros las experiencias vividas durante estos días en Nebraska, el corazón de América.

Jordi Sardiña, Blogger, Nebraska... 


viernes, 10 de junio de 2011

Kaneko

"La creatividad es un elemento esencial de la vida humana y su potencial más grande". Esta es la razón de ser de Jun Kaneko, un artista japonés multidisciplinar, hijo adoptivo de Omaha, que ha fundado una organización sin ánimo de lujo bajo su mismo nombre, dedicada a la exploración de la creatividad en el arte, la ciencia y la filosofía.

Jun Kaneko nació en Nagoya (Japón) en 1942 y durante su adolescencia estudió pintura, trabajando en un estudio por la mañana y yendo al instituto por la tarde. Se trasladó a California en 1963 para continuar sus estudios en el Chouinard Institute of Art y ponerse en contacto con el que sería su mentor en las esculturas de cerámica, Fred Marer. A través de él conoció a artistas como Peter Foulkos, Paul Soldner y Jerry Rothman, y pasó a formar parte de The Contemporary Ceramic Movement in America. Desde entonces, las esculturas y pinturas de Kaneko han formado parte de numerosas exposiciones a nivel nacional e internacional, y su trabajo forma parte de más de 70 colecciones de museos alrededor del mundo.
En 1986, Kaneko se trasladó a vivir a Omaha, donde tiene su estudio de trabajo y, desde el año 2000, la fundación sin ánimo de lucro que lleva su nombre dedicada a la exploración de la creatividad, a través de una serie de programas en diversas áreas como la filosofía, la investigación científica, el diseño, la educación, la innovación o los negocios. 

La fundación KANEKO también utiliza las exposiciones que se realizan en su estudio para explorar el proceso creativo. Especialista de varias disciplinas examinan la creatividad y su modo de aprendizaje a través de su obra, ofreciendo la posibilidad al visitante de formar parte de ella. 
Espectáculos y actuaciones de disciplinas diversas también forman parte del programa de KANEKO, presentando las múltiples caras de la creatividad artística, como la danza, la música o el teatro.

Jun Kaneko y su fundación, un ejemplo de cómo llevar la creatividad a su máximo exponente y ofrecerla a todo aquel que la quiera potenciar.

jueves, 9 de junio de 2011

Cosas del tiempo...

El estado de Nebraska está situado en una zona de Estados Unidos llamada Tornado Alley, donde las tormentas son muy comunes durante la primavera y el verano, así como algún que otro tornado. Por suerte, este último fenómeno meteorológico no me ha afectado desde que llegué aquí pero lo que son tormentas, día sí y día también.

Si por algo se caracteriza el clima en Nebraska es por su variabilidad, pudiendo pasar de los -30 ºC en invierno a los 40 ºC en verano. Este climatología tan extrema es debida, en gran medida, a los vientos cálidos provenientes del oeste, concretamente de la zona de las Montañas Rocosas, que chocan con los fríos vientos del este, importados directamente desde el océano Atlántico.

Se puede decir pues que en Nebraska hay dos climas muy diferentes, uno en invierno y otro en verano, que se aprecian especialmente en la zona llamada continental (este) y la semi-árida (oeste). El record de temperatura máxima del que se tiene constancia tuvo lugar en el mes de julio de 1936, cuando se alcanzaron los 48 ºC, y la mínima en 1899, -44 ºC.

Durante la primavera y el otoño, la diferencia de temperaturas no es tan acusada pero se experimentan muchas variaciones en cuanto a precipitaciones y nivel de humedad. Este hecho provoca que habitualmente se produzcan tormentas y, algún que otro, tornado.
Mi experiencia, hasta la fecha, como 'Hombre del Tiempo' amateur me ha llevado a la conclusión que en Nebraska el tiempo está loco, ya que es prácticamente imposible saber como se va a levantar el día y, menos aún, cómo va a acabar. 

Un día cualquiera de primavera-verano en Nebraska, que es la época del año que he vivido en primera persona, puede empezar totalmente soleado, con unos 15-20 ºC de temperatura, y a medida que avanza el día, o bien subir hasta los 35-40 ºC, con un calor sofocante, o bien bajar hasta los 10-12 ºC, con tormenta de regalo.

O sea que para aquellos a los que les guste un clima plácido y tranquilo que no se vengan a Nebraska ya que el clima será de todo menos plácido y tranquilo. 

Como curiosidad, uno de los trabajos mejor pagados aquí es el del 'Hombre del Tiempo' debido al gran nivel de estrés al que están sometidos por no poder hacer una previsión acertada.

miércoles, 8 de junio de 2011

The Invention of Hugo Cabret

Hugo es un chico de 12 años que vive en secreto en una estación del tren de París hasta que un día conoce a una excéntrica chica y el propietario de una tienda de juguetes que le cambian la vida a través de unos simples objetos que se convertirán en 'The Invention of Hugo Cabret', la novela gráfica de Brian Selznick.

Brian Selznick está considerado uno de los mejores ilustradores de la actualidad, que ha alcanzado la categoría de 'auteur' gracias a su novela gráfica 'The Invention of Hugo Cabret'. Estos días el Joslyn Art Museum de Omaha dedica una retrospectiva a este maestro de la imaginación y la fantasía.  
Selznick (1966, New Jersey) estudió en la Rhode Island School of Design y después de graduarse trabajó en la librería Eeyore's Books for Children en Nueva York, donde lo aprendió todo sobre los libros infantiles, y en sus ratos libres se dedicaba a dibujar.

Su primer libro fue 'The Houdini Box' (1991), que escribió e ilustró, mientras todavía trabaja en la librería. Desde entonces, ha ilustrado infinidad de libros infantiles, entre ellos 'Frindle' de Andrew Clements, 'The Doll People' de Ann Martin y Laura Godwin, 'Amelia and Eleanor go for a ride' de Pam Muñoz Ryan o 'The Dinosaurs of Waterhouse Hawkins' de Barbara Kerley, que recibió el Caldecott Honor en 2001.  

Pero, sin duda alguna, su obra cumbre hasta la fecha es 'The Invention of Hugo Cabret', escrita e ilustrada por él en la que rinde un sincero homenaje al gran cineasta Georges Méliès, considerado el padre de los efectos especiales en el celuloide con su ya mítica 'Viaje a la Luna'.

A parte de Méliès, la otra fuente de inspiración de Selznick es el ilustrador infantil Remy Charlip, que fue durante un tiempo su tutor y mentor, y que le animó a hacer realidad 'Hugo Cabret'.

Es tal el éxito de Brian Selznick en los Estados Unidos que Hollywood ya se ha interesado por su obra y, nada más y nada menos que Martin Scorsese está adaptando al cine 'Hugo' con Assa Butterfield ('El niño del pijama de rayas') y Chloe Moretz ('Kick-Ass').

'The Invention of Hugo Cabret' de Brian Selznick, un tesoro a descubrir lleno de secretos mágicos para esos niños que quieren ser adultos y esos adultos que quieren ser niños.

martes, 7 de junio de 2011

Theatre or Cinema?

En Estados Unidos, a diferencia de en España, la gente cuando va al cine dice que va al 'theatre' a ver una 'movie' (película) o un 'film' (filme), pero también pueden ir al 'theatre' a ver un 'play' (obra de teatro). Los españoles no nos complicamos tanto y al cine vamos a ver cine, ya sea una película o un filme, y al teatro, una obra de teatro. Y listo. Sea como sea, ya sea ir al cine o al 'theatre', especialmente en los tiempos tan difíciles que corren actualmente para este sector debido a las descargas ilegales en Internet, es un placer, ya sea en España, Estados Unidos o Camboya.

Una curiosa costumbre que tiene un servidor, cinéfilo empedernido, cada vez que visita una nueva ciudad es ir a su cine o a uno de sus cines, dependiendo del tamaño de la ciudad, y ver una película de estreno rodeado de la gente local para vivir ese acto social en la sociedad que le rodea. 

En el caso de Estados Unidos ese tradición o costumbre personal tiene un valor añadido y es el hecho de poder ver películas que en España todavía no se han estrenado. 

No es el caso del filme escogido para la ocasión, ya que se estrenó simultáneamente en España y Estados Unidos. Estoy hablando de 'X-Men: First Class'.

Como alguno de vosotros sabréis, a parte de este blog, creado expresamente para mi viaje a Nebraska, también tengo otro dedicado a la crítica cinematográfica: Cinefagia_Cómete el Cine, que por motivos 'viajeros' lo tengo abandonado desde hace semanas.

Por eso, y aprovechando la oportunidad que me ofrece este blog y el tema del cine, os emplazo a que os trasladéis ahí y leáis mi crítica de 'X-Men: First Class'...

Nos 'leemos' ahí...

lunes, 6 de junio de 2011

Fast Food Nation (?)

Uno de los tópicos más extendidos cuando se habla de la cultura norteamericana es lo pésima que es la alimentación en este país. Tal vez este tópico sea un hecho, ya que la mayoría de americanos no se alimentan como debieran pero lo que no es cierto es que su cocina sea pobre y sus alimentos de mala calidad.

Cuando pisé los Estados Unidos por primera vez, Florida concretamente, hace ya unos cuantos años lo primero que pensé fue: "me voy a pasar todos los días que estaré aquí comiendo hamburguesas y pizza". Pero nada más lejos de la realidad.

Nadie pone en duda de que Norte América es el país de las hamburguesas, ya que, por alguna cosa, es aquí donde se inventaron (o no) pero doy fe de que no sólo de hamburguesas vive el norteamericano.

Como país de inmigrantes que es, la cocina americana es de las más ricas y completas del mundo ya que es toda una mezcolanza de sabores, olores y colores provinentes de todos los rincones del planeta convirtiendo el acto de comer en todo un placer.
En los EE.UU. puedes encontrar todo tipo de restaurantes de todas las cocinas habidos y por haber ya sean italianas, francesas, japonesas, mexicanas, incluso españolas y, como en todas partes, hay restaurantes buenos, malos, mejores y peores. La cuestión es saber donde ir y qué comer.
Y no por pagar más se come mejor. Uno se puede gastar menos de 10 dólares y degustar, por ejemplo, un exquisito plato de pasta italiana, un pescado al horno al más puro estilo de la 'cuisine franchaise' o un arroz tailandés con todos y cada uno de sus ingredientes.

Entonces a qué se debe ese tópico de que en los Estados Unidos todo es 'comida basura'? Tal vez es la falta de conocimiento de la realidad gastronómica y culinaria del país, mezclado con lo que los medios de comunicación, especialmente la televisión y el cine, nos han vendido a lo largo de los años, y el hecho de ser el país con una de las tasas de obesidad más elevadas del mundo.

Pero, como en todas partes, sobre todo, este último factor se debe a una cuestión cultural basada en primar la cantidad sobra la calidad pero, en esta ocasión, el orden de los factores SÍ altera el producto, y si se prima la calidad sobre la cantidad obtenemos como resultado una dieta rica y equilibrada que ríete tu de la mediterránea.


domingo, 5 de junio de 2011

El mayor espectáculo del mundo...

Cuando era pequeño, uno de mis sueños era poder ir a ver el Circo Ringling, 'El Mayor Espectáculo del Mundo', como rezaba la publicidad, pero me tuve que conformar con ir a ver a Teresa Rabal y su 'Menor Espectáculo del Mundo', como rezaba mi credo. Ya mayor, y después de la crisis que hizo desaparecer prácticamente todos los circos, renació y se reinventó de la mano del Cirque du Soleil, y tuve ocasión de ir a verlo. Hoy he podido cerrar el círculo yendo a ver The Ringling Bros. and Barnum & Bailey Circus en Omaha.

Esta mañana, cuando me he despertado en Nebraska lo he hecho con una sonrisa de oreja a oreja, ya que uno de mis sueños de infancia se iba a hacer realidad: ir a ver el Circo Ringling con sus tres pistas llenas de payasos, trapecistas, malabaristas, tigres, elefantes y caballos.

Ya dentro del QWest Center de Omaha, donde se celebraba el magno evento, el niño que todos llevamos dentro ha despertado con más fuerza que nunca al darse cuenta que al cabo de pocos minutos vería 'en vivo y en directo' lo que tantas veces había visto años ha por la tele.

Antes de empezar el espectáculo los integrantes del circo han ofrecido la posibilidad a los espectadores de bajar a la pista y, un servidor, ni corto ni perezoso, cámara en ristre, no se lo ha pensado dos veces para poder estar cerca de sus iconos de infancia. 
Tener a un palmo de distancia a esos artistas de las carpas, ahora auditorios, le hace poner a uno la 'gallina de piel' y sentir que se encoge por momentos, volviendo a tener 5 años y los ojos vidriosos por la emoción.

Dentro de ese gran sueño que era pisar la pista del Circo Ringling había una parte realmente excitantes y era poder estar cerca de un elefante amaestrado y verlo ejecutando todos los trucos que su domador le había enseñado.

No obstante, el hecho de verlo ahora con ojos de adultos la sensación no es la misma que cuando uno era pequeño. Ahora ve más allá y es consciente de que estos animales no han nacido para ser 'mascotas de circo', sino que lo han hecho para estar en libertad. E ahí el dilema, la lucha interna entre el niño inconsciente y el adulto consciente...

Y, por desgracia, esa sensación no ha desparecido durante todo el espectáculo, no siendo tan grande como esperaba. Sólo los payasos han logrado arrancar alguna que otra sonrisa y los trapecistas-malabaristas algún que otro 'asombro' descafeinados por ver a esos animales antaño admirados y ahora compadecidos.

Resultado final: Cirque du Soleil, 1 - Ringling Bros. Circus, 0.

 

sábado, 4 de junio de 2011

Cars...

Plymouth, Buick, Saturn, Lincoln, Dodge... Para muchos estos nombres no significarán nada pero para los aficionados al motor seguro que sí, ya que son las marcas de las tres compañías fabricantes de coches más importantes de los Estados Unidos, General Motors, Ford y Chrysler. Y Bernie ostenta la mayor colección del 'midwest' americano de estos automóviles en su granja cerca de Omaha.

Cuesta de creer que en medio de los campos de trigo y soja de Nebraska y lejos de todo, uno se pueda encontrar con una decena de naves repletas de coches y más coches de todas las marcas y modelos norteamericanos desde principios del S.XX.

Y es que Bernie, su propietario, lleva toda la vida coleccionando el medio de transporte por excelencia del americano de 'a pie', gracias a la fortuna que ha ido amasando con el negocio del ladrillo.
Ataviado con una gorra Kangol, un polo Ralph Laurent y un bigote al más puro estilo Errol Flynn, Bernie muestra orgulloso su colección a todo aquel aficionado a las cuatro ruedas que se presente en su granja museo en el norte de Omaha. 

Dentro de cada nave el visitante se encuentra con decenas de coches perfectamente aparcados, limpios y encerados, con las llaves puestas y los neumáticos llenos de aire, listos para rodar en la carretera.

Admirar todo ese despliegue de bujías, cilindros, frenos, cambios de marcha deja atónito incluso al ecologista más contrario a las energías fósiles, ya que entre la colección de Bernie hay auténticas piezas de arte que merecen estar expuestas en un museo como el Sr. Ford manda.

Por suerte, Bernie y sus coches se trasladarán dentro de dos meses a otra ubicación merecedora de albergar la historia de la automoción de los Estados Unidos de los dos últimos siglos, entre ellos el DeLorean que se hizo tan famoso gracias a la película 'Regreso al Futuro'. Perdonad, pero como buen 'friki' que soy no podía acabar el post sin hacer mención (y menos aún no poner la foto en cuestión).

viernes, 3 de junio de 2011

Cuando el río suena...

El Missouri es el río más largo de los Estados Unidos, con 4.130 km., y el principal afluente del río Mississippi, drenando una cuenca de 1.371.000 km2, la sexta parte del subcontinente norteamericano. Con esos datos se ve que el Missouri es un río realmente importante y cualquier noticia relacionado con él también lo es, sobre todo si esa noticia está relacionada con su repentina crecida.
 
En la última semana, el río Missouri que separa los estados de Nebraska y Iowa ha sufrido una considerable y peligrosa crecida de sus aguas debido a las fuertes lluvias y tormentas que asolan el territorio. 
 
Esa situación no tendría más consecuencias si no fuera que gran parte de la orilla que hace de frontera natural de los dos estados está habitada por cientos de miles de vecinos y llena de campos de cultivo de maíz y soja, provocando el desalojo y la inundación, respectivamente. 
 
Una situación de estas características no se vivía en el estado de Nebraska desde 1952, cuando cientos de familias tuvieron que abandonar sus hogares y decenas de campos fueron anegados. 
 
Ahora, más de medio siglo después, se vive una situación similar, sino peor, ya que las previsiones meteorológicas informan que en menos de una semana, sino deja de llover, la mitad del territorio está cubierto de agua.
 
Los habitantes del lugar desde hace días que se preparan para tan dramático desenlace, bien construyendo diques improvisados con sacos de arena o bien, en los casos más extremos, empaquetando sus enseres personales y trasladándose a 'tierra seca'.
 
'The monster', el monstruo, así es como llaman los afectados por las inundaciones al río Missouri. Un monstruo imprevisible y que puede ser devastador y acabar arruinando la vida de muchos granjeros si pierden sus campos de cultivo.
 
Roguemos al cielo o a dónde o a quién sea para que el tiempo acompañe y finalice esta pesadilla que ya hace demasiados días que dura y que tiene en la cuerda floja a muchas personas y su futuro.  

jueves, 2 de junio de 2011

Mallrats...

En 1994, Kevin Smith era el director de moda en Estados Unidos después de estrenar su 'opera prima', 'Clerks' (Cajeros). Un año después, dirigió su siguiente película basada en sus experiencias con sus colegas en los centros comerciales cuando era joven. La tituló 'Mallrats' (Ratas de Centro Comercial). Hoy me he sentido como uno de ellos.

Si hay una cosa que tienes que hacer obligatoriamente si vas a los Estados Unidos es visitar uno de sus grandes centros comerciales, esos 'Templos del Consumismo', donde gente de todo tipo, clase y condición pasa cientos de horas comprando a lo largo de toda su vida.

Ir a un 'mall', tal como llaman los americanos a los centros comerciales, es como visitar un monumento nacional, forma parte de la ruta turística que hay que hacer y no puedes irte del país sin pasar por uno de ellos.
Y es que realmente en un 'mall' es donde se encuentra en estado puro el 'American Way of Life', la esencia del capitalismo y los pilares donde se sustenta gran parte de la cultura americana. Por eso, uno no puede pasar sin fotografiar todo lo que ve a su alrededor, hasta que un amable agente de la ley le comunica que está totalmente prohibido. Será porque consideran a los centros comerciales como 'obras de arte'?

Por suerte, la memoria fotográfica ayuda en estos casos permitiendo guardar en tu 'disco duro' la infinidad de 'impulsos consumistas' que bombardean tu neocórtex, como diría el 'gran' Punset. 

Salir de un 'mall' sin haberte gastado un solo dólar es una tarea harto difícil, ya que la cantidad de productos que allí se exponen para su venta es innumerable. El hecho de llevar poco dinero en el bolsillo ayuda pero da por seguro que algo cae, como se dice comúnmente.
Centrar la atención en el tipo de cliente que visita un 'mall' sirve para desviar la atención de esos 'objetos de deseo' y ofrece la posibilidad de hacer un estudio sociológico pormenorizado de todos y cada uno de los sujetos de la muestra de estudio.

Adolescentes 'fashion victims' buscando el último trapito que marca tendencia, amas de casas 'desesperadas' a la 'caza y captura' de la oferta del día, parados 'frustrados' intentando encontrar trabajo en una de sus tiendas, jubilados 'arruinados' pasando las horas con un taza de café fría entre las manos... Son algunos de los perfiles más comunes que se dan citan en los centros comerciales de los Estados Unidos ya sea en la zona de tiendas, ocio o restauración. 

No obstante, no es necesario ir a los Estados Unidos para  ver ese tipo de 'fauna', ya que en España, y el mundo por extensión, hace años que se ha importado el modelo de consumo 'Made in USA' y cada vez es más común ver los mismos patrones de conducta.

Este fenómeno que asola medio planeta y que es tan preocupante se le puede llamar 'globalización' o hay que llamarlo 'idiotización'? Pensemos en ellos, mientras decidimos cual será el próximo objeto inútil que compraremos...

miércoles, 1 de junio de 2011

Born to be wild...

Visitar un zoo, incluso el 'Omaha's Henry Doorly Zoo', considerado uno de los mejores zoo del mundo, te provoca un doble sentimiento: por un lado, alegría por poder pasar unas horas rodeado de todo tipo de animales, más allá de los 'racionales', y, por otro, tristeza por el hecho de verlos encerrados aunque sea en espacios grandes que imitan su hábitat natural.

El zoo de Omaha lleva el nombre de Henry Doorly, en memoria del director y editor del 'Omaha World-Herald', una figura muy influyente en la historia de la ciudad. Y, como no podía ser de otra manera, es uno de los mejores zoo del mundo.

Entrar en el 'Omaha's Henry Doorly Zoo' es adentrarse en un mundo habitado por todo tipo de animales y plantas que provocan en el visitante infinidad de estímulos de todo tipo, paseando por las diversas áreas temáticas que recorren los cinco continentes.

Los hábitats naturales construidos para albergar gran cantidad de especímenes de la flora y la fauna de todo el planeta están cuidados hasta el mínimo detalle, proporcionando a sus 'habitantes' la sensación de encontrarse en su 'hogar'.

No obstante, no hay que olvidar que un zoo es un zoo y, por muy cuidado que esté todo el entorno, nunca llegará a ser como la 'madre naturaleza'. 

Y en determinadas especies, sobre todo animales, ese sentimiento de añoranza por la falta de libertad se hace más patente, incluso si han nacido en cautividad. Es el caso de los primates, especialmente los gorilas y orangutanes, que cuentan con una gran área temática en el parque.
Acercarse al espacio, por no llamarle jaula -que es lo que realmente es-, de los grandes primates, te hace tener ese sentimiento de alegría-tristeza. Alegría por poder estar tan 'cerca' de esas criaturas tan magníficas y que tantas semejanzas tienen con nosotros los humanos, pero, por otro lado, tristeza por no poderlos ver en libertad. Y esa tristeza te la trasmiten sus ojos, unos ojos que con sólo mirarlos lo dicen todo. Incluso la pequeña gorila Hadari (en la foto), nacida en el zoo en 2009, cuando te mira lo que te dice es: "Sácame de aquí". 
Ojala los zoo no fueran necesarios para todas esas especies que están en peligro de extinción que, por desgracia, hoy en día, son la mayoría, y todos los animales pudieran vivir en libertad y los humanos poderlos ver y convivir con ellos en plena naturaleza y en total harmonía. Lástima que de ilusión también se vive...

martes, 31 de mayo de 2011

No somos nada...

Hoy ha sido un día de recogimiento y reflexión en Nebraska. Siguiendo la estela del 'Memorial Day' de ayer, he visitado un par de cementerio, uno en Fontanelle, antigua capital del estado, y otro en Arlington, pueblo natal de Roland.

Visitar un cementerio en Nebraska y, por extensión, en los Estados Unidos es una experiencia que, al contrario de lo que se pueda pensar, te llena de paz y tranquilidad. Los cementerios españoles por lo general son fríos y desagradables, a excepción de unos pocos, y cuando entras ya estás deseando salir, pero en el caso de los cementerios americanos es otra historia.

Como bien sabemos por las películas y series americanas, los difuntos en este país se entierran bajo tierra, no en nichos y uno encima de otro como en España, y las tumbas están coronadas por unas sencillas y pequeñas lápidas, todo ello rodeado por un verde césped y unos frondosos árboles que le dan el aspecto de un jardín o parque.

Pasear por un cementerio americano provoca un gran bienestar y uno se siente en contacto con los suyos y con la tierra que los ha visto nacer, crecer y morir.  'Dust to dust, ashes to ashes' (Polvo al polvo, cenizas a las cenizas), que dicen los americanos, y que sería la frase equivalente en español de 'polvo eres y en polvo te convertirás'.

Y esa famosa frase cobra todo su sentido en los cementerios americanos, ya que las personas, una vez fallecen, vuelven a su estado natural, vuelven a la tierra y se funden en ella, convirtiéndose en uno.

Padres, madres, hermanos, tíos, abuelos... Todos los miembros de una misma familia vuelven a estar juntos una vez han dejado de pisar la tierra y pasan a estar dentro de ella, en ella para siempre. 

El sol que ilumina las lápidas, los árboles que dan sombra a las tumbas, todo ello en un entorno que lejos de sentir miedo por la muerte te prepara para ella y te hace pensar que "los muertos aquí lo pasamos muy bien, entre flores de colores..." como decía el grup Mecano.

lunes, 30 de mayo de 2011

Memorial Day...

El 'Memorial Day' es uno de los días más importantes en Estados Unidos, después del 4 de Julio, ya que se homenajea a todos los militares fallecidos en combate y a los veteranos supervivientes de alguna de las contiendas bélicas en las que ha participado el país de las Barras y las Estrellas.

La Segunda Guerra Mundial, Corea, Vietnam, Irak, Afganistán... Son sólo algunas de las guerras en las que ha tomado partido Estados Unidos y en las que han muerto miles y miles de soldados americanos.

Cada 30 de mayo se celebra el 'Memorial Day' por todo el país y los familiares de los difuntos lo conmemoran llevando flores a los cementerios y rezando por ellos. 

Nebraska no es una excepción. Miles de jóvenes se embarcaron en conflictos bélicos de los que no volvieron y en un día como hoy sus familias los recuerdan. Roland ha perdido familiares en diferentes guerras y año tras año va al cementerio a rendirles un sentido homenaje.

En Omaha han instalado un monumento réplica del que se encuentra en Washington con todas las víctimas de la Guerra del Vietnam. Cientos de personas pasean entre los nombres buscando el de su familiar o amigo fallecido, mientras decenas de banderas americanas hondean al viento y el himno americano suena entre los árboles.

Dolor, sufrimiento, angustia... Son los sentimientos que se pueden palpar en el ambiente. Incluso los niños por un día dejan de sonreír porque saben del dolor de sus mayores.

Es la atrocidad de la guerra. Un mundo que ha vivido infinidad de guerras y que, por desgracia, las seguirá viviendo ya que los hombres han nacido para morir.

Freedom is not free...

Historia y tradiciones...

Después del subidón de ayer por la tarde-noche con el Barca y su cuarta Copa de Europa, toca poner los pies en el suelo y volver a Nebraska y a su realidad. Y qué mejor realidad que ver lo que hacen sus granjeros un día festivo.

Vivir en Nebraska significa cultivar la tierra y cuidar el ganado, o, lo que viene a ser lo mismo, ser granjero. La agricultura y la ganadería son las principales fuentes de ingresos de este estado del 'midwest' americano que, a pesar de la crisis que sufre el sector en el país, vive y sobrevive de lo que le da la tierra y los animales que la pisan.

La vida de un granjero en Nebraska, como en todas partes, es muy dura y no saben lo que es un día de fiesta, ya que estos días aprovechan para visitar los mercados repartidos por toda su geografía para vender su productos. 

Uno de los 'Farmers Markets', o mercados de granjeros, más famosos en Nebraska es el que se celebra cada domingo en Omaha, una de las ciudades más importantes del estado. Por tanto, es visita obligada para cualquier turista que se precie, como yo.

El mercado en cuestión, por muy contradictorio que parezca, está situado en una de las zonas más modernas de Omaha, al lado de un gran complejo comercial y residencial. De entrada la visión choca un poco pero a medida que te acercas al mercado y te paseas por sus paradas compruebas que está perfectamente integrado. 

En las diferentes paradas encuentras todo tipo de frutas y verduras, a cual más fresca, así como pasteles, galletas, mermeladas, pan... Todo casero y de primera calidad. Vaya que a uno le entra hambre sin tenerla...

Y para no hacer sufrir al estómago, después de haber visto todo lo visto, vamos al casco antiguo de Omaha, el llamado 'Old Market' (Mercado Viejo), donde se alzan las primeras edificaciones de piedra y ladrillo construidas por los inmigrantes europeos a finales del S.XIX. Preciosas...

Escogemos un restaurante estilo tex-mex (texano-mexicano) llamado 'Stoke's' donde un servidor para hacer honor a su cocina se zampa unos tacos de pollo con fríjoles y arroz. Delicioso...

Después de comer vamos a culturizarnos visitando una exposición sobre los premios Pulitzer de fotoperiodismo en el Durham Museum, el museo de historia de la ciudad que había sido la estación central de trenes dos siglos atrás. La muestra recorre cronológicamente desde 1942 todos los ganadores de este prestigioso premio fotográfico.

Las fotos son estremecedoras y las historias que las acompañan aún más. Es imposible mantenerse impasible delante de las instantáneas y evitar que caiga alguna que otra lágrima.
Salimos de la exposición conmocionados y para recuperarnos decidimos ir a tomar algo. Y qué mejor que un 'frapuccino', un capuchino helado, en un Starbucks de la ciudad. 

Enfrente de la cafetería, ésta sin librería, se encuentra un local llamado 'Jimmy John's', que hacen unos bocadillos sanísimos y buenísimos. Ya tenemos la cena para hoy... 

Un vaso de leche de vaca de Nebraska y a dormir. Hoy ha sido un día intenso...

Champions in USA...

Hoy es el gran día. El Barca disputa su cuarta Copa de Europa frente al Manchester en Wembley, el mítico estadio donde el equipo azulgrana ganó su primera Champions allá por el año olímpico de 1992. Verlo en Estados Unidos, concretamente en el Midwest americano, no será como verlo en Inglaterra y menos aún en Barcelona pero seguro que será diferente.

Me levanto a una hora razonable, teniendo en cuenta los horarios americanos, con el Barca y la final de la Champions en la cabeza. Por suerte tengo con quien compartirlo y ese no es otro que mi tío, otro culé acérrimo que sufre y disfruta como el primero con las derrotas y victorias de su equipo.

Roland no entiende de qué va la película, ya que a él no lo saques del Baseball y el Football, pero intenta empatizar como puede con nuestros nervios previos al partido. 

Como aquí el encuentro, con la diferencia horaria, se retransmitirá sobre las 14 h. optamos por hacer un 'brunch', 'breakfast' (desayuno) y 'lunch' (comida), o lo que viene a ser un desayuno fuerte y una comida suave, aunque el orden de los factores no altera el producto.

Vamos a Blair a 'desayunar-comer' a un lugar llamado Blair Maple (Arce de Blair) donde sirven los auténticos desayunos americanos, oseasé 'pancakes' (tortitas) con sirope de caramelo, huevos revueltos y hamburguesa de salsicha, acompañado de tostadas con mantequilla, café y zumo. Toma ya!

Tardamos más de una hora en comernos tan ingente cantidad de comida y una hora más en poder levantarnos de la mesa. Madre mía, ahora entiendo porque muchos americanos tienen sobrepeso! 
Para bajar el 'brunch' decidimos dar una vuelta por las calles de Blair pero como que el tiempo no acompaña demasiado ya que está empezando a soplar el viento y a llover. Parece que estemos más cerca del otoño que del verano. 

Vistas las inclemencias meteorológicas, damos la vuelta en coche, hasta el río Missouri que baja a lo ancho. Como el Francolí en Tarragona, vaya! 

La hora del gran evento deportivo se acerca y decidimos volver a casa para irnos preparando. Cervezas, patatas, cacahuetes... Como si no hubiéramos comido...

13.45 h. Empieza el 'match'. Durante casi toda la primera mitad del primer tiempo el Manchester domina con claridad hasta que llega el... Gol de Pedrito!

Por desgracia, al cabo de poco minutos marca el máximo goleador del Manchester, Rooney, y llegamos al descanso con empate a 1 y malsabor de boca.

Los nervios están a flor de piel. Por suerte, la segunda parte empieza mejor ya que el Barca domina totalmente y el segundo gol no tarda en llegar, en esta ocasión es Messi, como no podía ser otro, que ya nos hace soñar con la Copa. 

Para rematar y de paso romper su mala racha goleadora, Villa marca el tercero y sentencia la final. El FC Barcelona ya es Campeón de Europa! Y van 4!

Festival en Nebraska! Mi tío y yo abrimos una botella de vino, a falta de cava, americano, a falta de catalán, para celebrarlo. Y para hacer una celebración más propia del lugar donde estamos, echamos a la barbacoa unos buenos bistecs de ternera. A eso se le llama una celebración catalano-americana... Y Roland también participa! Ná má faltaría!

Y ya que no podemos ir a Canaletes nos conformamos con la fuente artificial que hay en el jardín de la casa. Olelé, olalá, ser del Barca es el millor que hi ha!

Per molts anys Pep! No deixis mai de fer-nos somiar!

Primer dia...

12 horas. Esas son las horas que duermo al llegar a Nebraska, después de un viaje realmente agotador, tanto a nivel físico como mental. Cuánto hacía que no dormía tantas horas? No lo recuerdo como tampoco recuerdo lo que significaba realmente la expresión 'un sueño reparador'. Ahora sí. 

Me levanto en mi nuevo hogar americano sobre las 13 h., sin casi darme cuenta. Sólo recuerdo haber abierto un ojo para mirar el despertador, ver que eran las 10 h. y pensar 'media hora más', que se convierte en tres horas más.

A pesar de haber dormido tantas horas, no me levanto descansado sino todo lo contrario, más cansado pero 'reparado', por lo menos a nivel mental, ya que tengo la sensación como si hubiera hecho un 'format all' con el ordenador. Ahora sé lo que sienten los llamados 'encefalogramas planos'...
Mi tío y Roland ya hace horas que se han levantado y me están esperando en la cocina para desayunar o más bien comer, viendo la hora que es. Decidimos ir a comer a un restaurante después de echarme una ducha y notar que la sangre vuelve a mi cabeza.

El lugar elegido es el 'Village Inn', un restaurante estilo posada americana que, según mi tío, sirven una ensaladas y unos bocadillos de 'rechupete'. Elijo una ensalada de pollo que, a parte de pollo, lleva de todo. Tanto que casi no me la puedo acabar si no llega a ser con un esfuerzo extra por mi parte. Roland y mi tío también optan por una ensalada y se portan como dos machotes comiéndosela entera sin esfuerzo extra por su parte.

Me levanto de la mesa sintiendo todo el peso de la ensalada en mi estómago y nos dirigimos al coche, 'pick-up truck, perdón, para ir a tomar un café al Starbucks, el sitio oficial donde tomar café en América a un precio más que 'razonable'.

Lo bueno del Starbucks donde vamos, a parte del café, es que está dentro de una gran librería, donde mientras tomas tu bebida caliente o fría puedes leer cualquier libro que se te antoje. A ver cuando importan esta idea a España. Y no me refiero a las supuestas cafeterías-librerías que tienen cuatro libros de quinta mano a los que les faltan la mitad de la páginas amontonados de cualquier manera en una estantería roñosa...

Una vez en la sentado en la mesa con el café entre las manos, me fijo que encima de la barra donde sirven las bebidas hay un enorme mural ilustrado con los escritores más celebres de la historia. Ni corto ni perezoso me levanto, cojo mi cámara y empiezo a fotografiarlo. No pasan más de 5 minutos y un empleado del local me dice muy 'cortesmente' que no está permitido hacer fotografías dentro del local. Por suerte, ya las he hecho y no me requisan la tarjeta. Si llega a ser así, la lío... "Ni que fuera una obra de arte el mural. Si es sólo una reproducción...". Ya tenía preparada toda la argumentación... 

Después de este pequeño incidente que incomoda más a mi tío y a Roland que a mi, salimos del local no sea que se repiensen lo de la tarjeta y nos dirigimos a un centro comercial cercano a hacer un par de recados. Ay, cómo echaba de menos estos 'Templos del Consumismo'. En España también los tenemos pero no son iguales. Es que incluso huelen diferente. Estos son originales y los de España son meras copias. Si es que ni copiar sabemos...

Damos una vuelta por la zona de la ropa y me embriago de marcas, tallas y colores varios. Y lo más sorprendente es que salgo sin comprar nada. Estoy hecho un campeón...

Antes de ir a casa vamos a una pequeña tienda en Blair llamada Super Food que como bien indica su nombre está dedicada a la alimentación. Ahí compramos algo de bebida y 'cap a casa falta gent', ya que los efectos del jetlag vuelven a hacer estragos en mi cuerpo.

Cenamos algo ligerito y antes de ir a la cama vemos la previa de la final de la Champions en Wembley entre el Barca y el Manchester en una cadena deportiva mexicana. Nunca había visto a Puyol subtitulado al inglés... o era al mexicano?
Mañana es el gran día...

domingo, 29 de mayo de 2011

Volare... (2a. Parte)

La primera parte del viaje, y la más dura y larga, ya estaba superada pero aún quedaban cinco horas para la conexión del vuelo entre Atlanta y Omaha (Nebraska), y, antes de eso, el temido control de inmigración, que pasaríamos juntos los dos tocayos, Jorge, mi compañero de viaje de Barcelona a la capital de Georgia, y yo, Jordi.

Para mi el  'Momento Inmigración' antes de entrar a los Estados Unidos siempre ha sido difícil, ya que, normalmente, a parte de tener la sensación que soy un judío a punto de ser deportado a un campo de concentración nazi, tengo la suerte de que me toque el agente de inmigración más antipático y altivo que uno se pueda echar a la cara, que te acribilla con una batería de preguntas imposibles de entender y más aun de responder.

Casualmente, mientras hacemos la cola de 'visitors' Jorge y yo, y nos vamos acercando al temido destino con el agente de inmigración, me doy cuenta de que uno de los agentes es el antipático y altivo que me 'atendió' hace un par de años. Se lo comento a mi compañero de forma anecdótica, mientras cruzo los dedos para que no sea él el que me toque.
Después de más de media hora de cola entre jamaicanos, mexicanos, coreanos y gente diversa de diversos países, no colocan como ganado frente al 'box' del agente que nos atenderá. Por suerte, no es mi 'querido' agente, sino el del al lado. Buf, por poco!
Jorge va antes que yo en la cola y como tiene prisa para pillar el vuelo de conexión a Chicago, nos despedimos no sin antes darle una de mis tarjetas de visita para lo que necesite. Jorge entra en el 'matadero' y en menos de cinco minutos, después del control de pasaporte, el control dactilar y facial, ya está fuera. Bueno, parece que el agente en cuestión no es un hueso duro de roer, incluso parece simpático.
Mi turno. Saludo al agente con mi mejor "hello" y le doy el pasaporte, junto con el formulario de inmigración que nos han hecho rellenar en el avión. Mientras coge la documentación me pregunta que a dónde voy. Le respondo que "a Nebraska a visitar a mi tío". Al ver mi pasaporte español, el agente, para mi asombro, cambia al idioma español y me pregunta que cuál es el motivo de la visita. Le respondo aliviado al poder hablar en mi idioma que "a pasar unos días de vacaciones". Sonríe y sigue comprobando la documentación. Mientras, aprovecho para mirar su placa y veo que se apellida Meléndez. Ahí está! El agente es hispano por eso su facilidad para cambiar de idioma. 

Ahora viene cuando me toman las huellas dactilares y una foto de mi careto para comprobar que el del pasaporte soy yo y no el Chacal disfrazado de inofensivo turista español. El agente sigue con su cuestionario, con preguntas del tipo "es la primera vez que visita los EEUU", "a qué se dedica", y otras por el estilo. 

Al terminar el reconocimiento dáctilo-facial me devuelve la documentación y me suelta efusivamente: "Bienvenido a los Estados Unidos de América, Sr. Sardiña!". Qué subidón!

Ahora sólo falta pasar el control de maletas y localizar la puerta desde donde sale mi vuelo dirección a Omaha y matar las cuatro horas que tengo, leyendo, escuchando música o durmiendo.

Paso el control de maletas sin problemas, ya que me atiende Papá Noel haciendo horas extras como agente de aduanas.

En cuanto a localizar la puerta de embarque, para variar, en las pantallas informativas no aparece mi vuelo ni la puerta y menos la hora de embarque. Es que...!

Busco un puesto de información y pregunto por mi vuelo. El tío que me atiende sin mirarme a la cara me apunta la puerta en la tarjeta de embarque por si no lo he entendido. Como soy 'guiri'...

Bien, puerta A27. Eso significa que tengo que ir hasta la terminal A y para ello tengo que coger un tren interno ya que el aeropuerto de Atlanta es enorme. 

Me planto en la terminal en menos que canta un gallo y me dirijo a la puerta en cuestión esquivando a multitud de pasajeros en tránsito. La sorpresa (desagradable) llega cuando llego, valga la redundancia, a la puerta de embarque, ya que el vuelo lleva un retraso de una hora. Ya estamos... 
Me pregunto el porqué y la respuesta me llega de inmediato al mirar por la ventana más próxima a la puerta: está cayendo la de atún! 

Eso si que es mala suerte. Y encima, tiene pinta de no parar en mucho rato. Ya me veo pasando la noche en el aeropuerto...

Mis temores se hacen realidad cuando por megafonía nos comunican que el vuelo dirección a Omaha no tiene hora de salida por culpa de la tormenta que nos afecta. Madre mía! 

Toca llamar a mi tío para avisarle, ya que a estas horas ya debe estar en el aeropuerto de Omaha esperándome. Como era de esperar, el móvil, a pesar de haber activado el servicio de llamadas internacionales, no responde. Ala pues, a buscar cambio y a la cabina. Suerte que soy un tío previsor y llevo dólares en el bolsillo para cambiar en monedas.

Hago un par de intentos y al final, después de meter un dólar y medio, consigo hablar con mi tío. Está al corriente de todo a través de Internet. Si yo soy previsor, él más. Se ha llevado el portátil con él para seguir online la evolución del vuelo. O sea que no hace falta que le diga más. Incluso antes de que nos comuniquen por megafonía que el vuelo saldrá con dos horas de retraso, él ya lo sabe. Paciencia, pues, por las dos partes...

Finalmente, embarcamos a las 22 h. y el avión despega a las 22.30 h. El pasajero de mi lado busca conversación a propósito del retraso pero yo no estoy para nada, ya que para mi son las 5 de la madrugada y con más de 10 horas de vuelo entre pecho y espalda. 

El vuelo se hace eterno, a pesar de dormir casi las dos horas que dura. No puedo más! 


Por fin llegamos, pero me cuesta salir del aparato media hora más. Por favor! 

Salgo disparado y nada más salir me encuentro a mi tío y a su buen amigo y compañero de piso Roland esperándome con las caras desencajadas por el cansancio. Quien espera, desespera!

Vamos al parking a buscar el coche, o 'pick-up truck' mejor dicho -vehículo 'oficial' en todo el 'midwest'- , mientras comentamos las incidencias del vuelo, y nos dirigimos a Blair, una pequeña localidad a unos 40 km. de Omaha, donde vive mi tío. 

Una vez en la 'home sweet home', mi tío me prepara un delicioso bocadillo de pavo y queso, ya que es casi hora de desayunar en España, mientras yo me acomodo en la habitación que me han preparado para pasar estos más de quince días en tierras americanas. 

Digo 'Good Night' y a dormir. Mañana u hoy o no sé, será otro día...

Continuará...